El partido frente a Quilmes encuentra a Andrés Yllana atravesando uno de los momentos más sensibles desde que asumió como entrenador de San Martín. Después de tres derrotas consecutivas y de una semana marcada por reuniones dirigenciales, respaldos públicos y análisis internos sobre el presente del equipo, el DT parece dispuesto a tomar decisiones fuertes en busca de una reacción inmediata. Las pruebas realizadas durante los últimos entrenamientos dejaron una señal clara: el técnico prepara cambios importantes y no tendría inconvenientes en relegar a algunos referentes para intentar cambiar el rumbo futbolístico.

Hasta hace algunas semanas, discutir la continuidad del entrenador parecía un escenario lejano. Sin embargo, las caídas frente a Gimnasia y Tiro, Atlanta y Midland modificaron el panorama. El equipo perdió terreno en la tabla, dejó de mostrar la solidez que había exhibido durante buena parte del campeonato y obligó a la dirigencia a realizar una evaluación más profunda del presente deportivo. En ese contexto, el compromiso frente al “Cervecero” aparece como una prueba de enorme importancia para un ciclo que necesita volver a ofrecer respuestas.

Las modificaciones que ensayó Yllana durante la semana reflejan justamente esa búsqueda. Una de las decisiones más llamativas estaría en el arco, donde Nahuel Manganelli reemplazaría a Darío Sand, uno de los futbolistas de mayor experiencia del plantel y titular durante gran parte de la temporada.

Los cambios también alcanzarían a la defensa. Todo indica que San Martín dejaría atrás el esquema utilizado frente a Midland para volver a una línea de tres centrales integrada por Guillermo Rodríguez, Nicolás Ferreyra y Ezequiel Parnisari. Por los costados aparecerían dos carrileros con vocación ofensiva: Elías López por la derecha y Nahuel Gallardo por la izquierda. De confirmarse esa formación, Víctor Salazar y Lucas Diarte perderían sus lugares entre los titulares, otra decisión de peso dentro de la reestructuración que imagina el cuerpo técnico.

En la mitad de la cancha también existirían variantes importantes. Laureano Rodríguez se mantendría como una de las piezas centrales del medio campo, aunque todavía persisten dudas respecto de quién será su acompañante. Durante la semana, Yllana probó a Santiago Briñone, que continúa recuperándose de un desgarro en el aductor izquierdo y cuya evolución será evaluada hasta último momento. Si el volante responde favorablemente, podría integrar el equipo desde el arranque. Caso contrario, el entrenador deberá buscar una alternativa diferente para esa función.

Más adelantados se moverían Nicolás Castro y Jorge Juárez, dos futbolistas llamados a aportar claridad y generación en una zona donde San Martín perdió protagonismo durante las últimas jornadas.

En ataque parece haber menos interrogantes. Diego Diellos, que ya cumplió con la fecha de suspensión que arrastraba por la expulsión frente a Atlanta, volvería directamente al “11” titular. El delantero conformaría la dupla ofensiva junto a Luca Arfaras, quien dejó atrás las molestias físicas que había sufrido en Libertad y trabajó con normalidad durante toda la semana.

San Martín llega séptimo con 21 puntos, a seis unidades de los líderes Atlanta y Gimnasia y Esgrima de Jujuy. Una victoria permitiría recuperar terreno y aliviar la presión acumulada durante los últimos días. Un nuevo traspié, en cambio, volvería a colocar el foco sobre el entrenador.

Una final anticipada para Yllana

Por eso, la tarde promete convertirse en una verdadera prueba para Yllana. No sólo por el rival que tendrá enfrente, sino también por las decisiones que tomó durante la semana. Los cambios son numerosos, las apuestas son fuertes y el margen de error parece cada vez menor. Ahora, el desafío será trasladar esas ideas al campo de juego y demostrar que todavía existen argumentos para revertir un presente que se volvió mucho más complejo de lo esperado.